Viaje por Omán: Parte 1 y Parte 2

Wahiba Sands
El segundo día llegamos al desierto de Wahiba Sands por la tarde. Lo que en un principio parecía que iba a ser una turistada resultó ser un día muy divertido. Nos pasamos el día haciendo haciendo el cafre con un 4×4, corriendo por el desierto y saltando dunas. Después haciendo sandboarding, muy chulo también, y finalizamos viendo un atardecer precioso en medio del desierto desde la duna más alta desde la cual no se veía nada salvo arena. Este vídeo es la prueba:
Jebel Shams
Al día siguiente fuimos a la montaña más alta del país. El conductor que nos tocó era supermajo, casado y con 7 hijos. Nos contó el driver que lo habitual en Omán es que el hombre busque pronto una mujer, le pida la mano al padre y tenga hijos. A partir de ahí, una vez que tienes eso asegurado, la cosa es echarse “novias” sin que la mujer se entere, novias que están a su vez casadas. No sé hasta qué punto lo que él llama habitual es habitual en el país…
De camino paramos en Nizwa, ciudad oasis preciosa en un bosque de palmeras. De allí a Jebel Shams, la montaña más alta de Omán. Unos parajes yermos preciosos con unas vistas increíbles. Desde allí, a un palmo de un precipicio de más de mil metros de altura y sin ningún tipo de barrera, disfrutamos de unas vistas impresionantes del Wadi Ghul, gran cañón de Omán.
Omán ha resultado una experiencia totalmente inexperada e increíble. Cerramos el viaje con un último día tranquilitos, paseando por las vírgenes playas de Omán, tomando shishas y batidos y haciendo las típicas compras. Más fotos de esta parte el viaje:












